Cómo montar un puesto de trabajo cómodo en casa
Pasar horas ante el ordenador en una postura mala pasa factura. Un buen puesto de trabajo no es lujo, es sentido común.
Cada vez pasamos más horas frente al ordenador, en casa para trabajar, estudiar o lo que sea. Y muchas las pasamos en posturas malas, en una mesa de cualquier manera, con la pantalla mal colocada, en una silla incómoda. A la larga, eso pasa factura en forma de dolores de cuello, espalda y muñecas. Montar un puesto de trabajo cómodo no es un lujo ni cosa de oficinistas exigentes: es sentido común y se consigue con poco.
La pantalla, a la altura de los ojos
El error más común y más dañino es tener la pantalla demasiado baja, lo que obliga a mirar hacia abajo y a encorvar el cuello durante horas. Es la causa número uno de los dolores de cuello de quien trabaja con ordenador. La solución es sencilla y muchas veces gratis: la parte superior de la pantalla debería quedar más o menos a la altura de tus ojos. Si usas un portátil, que es lo peor para esto, súbelo con un soporte o unos libros y conéctale un teclado aparte. Tu cuello lo agradecerá enseguida.
La silla, donde merece la pena invertir
Pasamos sentados muchas horas, así que la silla es lo más importante del puesto y donde más vale la pena gastar. Una silla mala, sin apoyo, incómoda, garantiza dolores de espalda. No hace falta la más cara del mercado, pero sí una que permita sentarse bien, con la espalda apoyada y los pies en el suelo. Una buena silla es de las mejores inversiones para quien trabaja en casa: el cuerpo te lo agradece cada día y previene problemas que luego cuestan mucho más.
Subir la pantalla a la altura de los ojos es gratis y te quita el dolor de cuello. Pocas mejoras rinden tanto por tan poco.
Teclado, ratón y muñecas
Las muñecas también sufren con un mal montaje. El teclado y el ratón deberían quedar a una altura que permita tener los antebrazos más o menos paralelos al suelo, sin doblar las muñecas hacia arriba ni hacia abajo. Trabajar muchas horas con las muñecas forzadas provoca molestias que se pueden cronificar. Colocar bien el teclado y el ratón, y mantener las muñecas en una posición neutra y relajada, previene buena parte de esos problemas.
La luz y el descanso de la vista
No solo importa la postura. Una buena iluminación, sin reflejos molestos en la pantalla y sin trabajar a oscuras con la pantalla como única luz, descansa la vista. Y conviene dar descansos a los ojos, que se cansan de mirar de cerca tantas horas: de vez en cuando, levanta la vista y mira algo lejano un momento. Pequeños hábitos que reducen la fatiga visual al final de una larga jornada frente al ordenador.
Y, sobre todo, muévete
El mejor consejo de todos, y el más ignorado, es el más simple: levántate y muévete con regularidad. Ningún puesto de trabajo, por bien montado que esté, es bueno si pasas seis horas seguidas sin moverte. Cada cierto rato, levántate, estira las piernas, da una vuelta, mueve el cuello. El cuerpo no está hecho para estar quieto en la misma postura horas y horas. Un buen puesto cuida tu postura; moverte cuida todo lo demás. Las dos cosas, juntas, hacen las horas ante el ordenador mucho más llevaderas.
3 comentarios
Subir la pantalla a la altura de los ojos con unos libros debajo me quitó el dolor de cuello que tenía desde hacía meses. Gratis.
Lo de la buena silla es donde más vale la pena gastar. Pasamos horas sentados, una silla mala pasa factura.
Levantarse y moverse cada rato es el mejor consejo y el más ignorado. Ningún montaje sustituye a estirar las piernas.