Cómo hacer que el móvil te dure más años
No hace falta cambiar de móvil cada dos años. Con unos cuantos hábitos, el mismo teléfono aguanta mucho más y mejor.
La industria nos ha acostumbrado a cambiar de móvil cada dos años, como si fuera lo normal e inevitable. No lo es. Un teléfono actual, bien cuidado, puede durar perfectamente cuatro o cinco años funcionando bien. La diferencia entre un móvil que se queda anticuado enseguida y uno que aguanta no está casi nunca en el aparato, sino en unos cuantos hábitos sencillos. Cuidarlo es ahorrar dinero y, de paso, generar menos basura electrónica.
Protégelo de los golpes y el agua
Parece obvio, pero la causa número uno por la que un móvil muere antes de tiempo es un golpe o un baño. Una funda decente y un protector de pantalla cuestan poco y evitan la mayoría de los desastres. Un móvil que se cae sin funda y rompe la pantalla, o que cae al agua, puede quedar inservible de golpe siendo perfectamente capaz de durar años más. Protegerlo físicamente es lo más básico y lo más rentable.
Cuida la batería
La batería es lo que suele degradarse antes y lo que hace que un móvil parezca viejo cuando en realidad el resto funciona. Unos hábitos sencillos alargan su vida: evitar dejarlo siempre cargando al cien por cien y enchufado horas de más, no dejar que se agote del todo constantemente, y no exponerlo a calor extremo, que es lo que más castiga la batería. Tratar bien la batería es tratar bien todo el móvil, porque cuando ella aguanta, el teléfono sigue siendo útil.
El móvil no se queda viejo solo: lo envejecen los golpes, el calor y un almacenamiento lleno hasta arriba. Cuida esas tres cosas y durará años.
No lo llenes hasta arriba
Un móvil con la memoria llena hasta el borde va lento y da problemas. Acumulamos miles de fotos, aplicaciones que no usamos, archivos olvidados, y el teléfono se ahoga. Hacer limpieza de vez en cuando, borrar lo que no usas, pasar las fotos a otro sitio, desinstalar apps que no abres, mantiene el móvil ágil. Un teléfono con espacio libre funciona mucho mejor y se siente más nuevo que el mismo con la memoria a tope. Es mantenimiento gratis.
No ignores las actualizaciones
Muchas personas posponen eternamente las actualizaciones del sistema por pereza o por miedo a que algo cambie. Es un error: las actualizaciones corrigen fallos, tapan agujeros de seguridad y a menudo mejoran el rendimiento. Un móvil actualizado es más seguro y suele ir mejor. Mantenerlo al día, dentro de lo que el fabricante ofrezca, es una de las formas más fáciles de que dure bien y protegido durante más tiempo.
Antes de cambiar, plantéatelo
La próxima vez que te plantees cambiar de móvil porque va lento o la batería dura poco, prueba antes a cuidarlo: limpia el almacenamiento, valora cambiar solo la batería si es posible, actualízalo, ponle una buena funda. Muchas veces, con eso, el móvil que ibas a tirar vuelve a funcionar bien y te ahorras una compra. Cambiar de teléfono cada dos años no es una ley de la naturaleza, es una costumbre que conviene cuestionar.
3 comentarios
Llevo cuatro años con el mismo móvil y va perfecto. Funda, no cargarlo al 100% siempre y poco más. La gente cambia demasiado pronto.
Lo de hacer limpieza de apps y fotos para que no vaya lento es muy cierto. Liberé espacio y resucitó.
Las actualizaciones, que mucha gente ignora, son las que mantienen el móvil seguro y fino. Buen recordatorio.