Cómo sacar más partido a tu smart tv (y que no vaya lenta)
Casi todas las teles de hoy son inteligentes, pero pocos les sacan partido. Y muchas van lentas por motivos que tienen arreglo.
Hoy casi cualquier televisor que compras es una smart tv, una tele inteligente que se conecta a internet y permite ver plataformas, vídeos y aplicaciones sin necesidad de nada más. Pero mucha gente la usa solo para ver la tele de siempre, sin sacarle partido a lo demás, y otra muchos sufren con teles inteligentes que van lentas y se atascan. Las dos cosas tienen solución, y vale la pena conocerlas para aprovechar de verdad lo que ya tienes en el salón.
Es casi un ordenador
Conviene entender que una smart tv funciona, en el fondo, parecido a un móvil o una tablet gigante: tiene su sistema, sus aplicaciones, su conexión a internet. Eso significa que da para mucho más que ver canales: plataformas de cine y series, vídeos, música, fotos, aplicaciones diversas. Explorar lo que ofrece tu tele, instalar las apps que de verdad uses y aprender a manejarla abre un montón de posibilidades que muchos televisores tienen y casi nadie aprovecha.
Por qué va lenta y cómo arreglarlo
La queja más común con las smart tv es la lentitud: tarda en arrancar, las apps van a trompicones, todo se atasca. Y, como en el ordenador, suele tener causas con arreglo. La primera, la conexión: si a la tele le llega mal el wifi, todo irá lento y se cortará. Conectarla por cable de red al router, si es posible, mejora muchísimo la fluidez. Y, como con cualquier aparato, reiniciarla de vez en cuando, borrar apps que no usas y mantenerla actualizada la mantiene ágil. Una tele inteligente también necesita su mantenimiento.
Una smart tv es casi un ordenador en el salón: si le llega mal el wifi o está llena de apps, va lenta. Cuídala como cuidarías un móvil.
El mando y la voz
Manejar una smart tv con el mando puede ser tedioso, sobre todo para escribir buscando algo. Muchos televisores y mandos modernos permiten buscar por voz, lo que ahorra el suplicio de escribir letra a letra con las flechas. Aprender a usar esa función, si tu tele la tiene, hace el manejo mucho más cómodo. Y familiarizarse con el mando, con sus botones de acceso directo a las aplicaciones, agiliza el día a día. Pequeños detalles que mejoran mucho la experiencia.
Cuando la tele se queda vieja
Las smart tv tienen un punto débil: su parte inteligente envejece antes que la pantalla. Una tele puede tener una imagen estupenda pero un sistema viejo, lento y que ya no recibe ciertas aplicaciones. La buena noticia es que no hace falta cambiar de televisor por eso. Un reproductor multimedia externo, esos aparatos pequeños y baratos que se conectan a la tele, le devuelven todas las funciones inteligentes actualizadas por muy poco dinero, aprovechando la buena pantalla que ya tienes. Es la forma de alargar la vida de una buena tele que se había quedado lenta.
Aprovecha lo que tienes
Tu televisor probablemente da para mucho más de lo que le pides. Dedica un rato a explorar sus aplicaciones y funciones, mejora su conexión conectándola por cable si puedes, mantenla ágil con un poco de mantenimiento, y si su parte inteligente se ha quedado vieja, dale una segunda vida con un reproductor externo barato. Con eso, esa smart tv del salón se convierte en un centro de entretenimiento completo, sin necesidad de gastarte un dineral en una nueva.
3 comentarios
La mía iba lentísima y resultó que el wifi le llegaba fatal. Con cable de red va fluida. Buen apunte, no se me había ocurrido.
Lo de borrar las apps que no uso y reiniciarla de vez en cuando la mantiene ágil. Es como un móvil grande, hay que cuidarla igual.
Cuando la tele se quedó vieja y lenta, un reproductor externo barato le dio una segunda vida sin cambiar de tele. Gran solución.